Veterinary care of dogs

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Para la vacunación

Las vacunas previenen las enfermedades infecciosas y a menudo salvan la vida del animal. Los veterinarios vacunan contra el moquillo, la hepatitis, la rabia, el parvovirus y la leptospirosis, que son contagiosas para los animales pero no para los humanos. Después de ocho o nueve semanas de vida, su cachorro estará en la mejor edad para la primera vacuna. Repita la vacunación después de cuatro semanas para asegurarse de que su cachorro está adecuada y completamente protegido. Por ejemplo, si su cachorro recibe su primera vacuna básica a las ocho semanas, necesitará una segunda vacuna combinada a las doce semanas. Su veterinario discutirá con usted los intervalos de las próximas vacunas. También te dará información sobre la protección contra la rabia, que no debes descuidar si vives en un distrito con riesgo de rabia o si viajas al extranjero con tu cachorro. Para ser vacunado, el perro debe estar sano y desparasitado.

Para el tratamiento de lombrices

Inicialmente, debe desparasitar al cachorro cada tres o cuatro semanas. A partir de los cuatro meses de edad, basta con repetir el tratamiento cada tres meses, y para los perros adultos al menos cada seis meses, idealmente una vez a la semana antes de la revacunación anual.

Algunos gusanos de perro también pueden infectar a los humanos. Por lo tanto, hay que tener especial cuidado cuando hay niños pequeños en la casa. Si desparasita regularmente a su perro, no hay nada de qué preocuparse.

Cambios notables en el perro

En caso de cualquier cambio notable que indique una enfermedad, por favor consulte a un veterinario lo antes posible.

Entre ellas figuran, por ejemplo:

  • agotamiento, fatiga
  • Pérdida de apetito
  • aumento significativo de sed
  • Vómitos
  • Diarrea
  • secreción ocular o nasal
  • Tos
  • Impurezas en la casa, orina visiblemente frecuente, orina con sangre.
  • Picazón
  • cambios en la piel y el pelo
  • Síntomas de la parálisis
  • problemas de oído como rascarse frecuentemente la oreja, sacudidas de la cabeza.
  • expresiones de dolor como gemidos, aullidos al tacto o una espalda doblada
  • hinchazones notables
  • todos los demás cambios que no estén relacionados con la condición o el comportamiento normal del perro

Incluso si tiene buenas intenciones: Los intentos de tratamiento no autorizados por lo general sólo empeoran el problema. El veterinario también estará encantado de darle consejos importantes sobre la alimentación, el mantenimiento y el cuidado.

También puede recomendar un remedio contra las garrapatas. Dado que las garrapatas pueden transmitir con su mordedura el patógeno de la babesiosis, que es similar en apariencia al paludismo humano, es muy importante prevenirlas. No es suficiente con quitar las garrapatas después.

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